El presidente Trump emitió una proclamación que impide la emisión de visas F, M y J a los futuros estudiantes internacionales de Harvard por seis meses.
La prohibición detalla que ningún nuevo estudiante de Harvard podrá ingresar a EE. UU. con visas F, M o J durante los próximos seis meses, plazo que podría prorrogarse. Además, “ordena al secretario de Estado considerar la revocación de visas F, M o J existentes para los estudiantes actuales de la universidad que cumplan con los criterios de la proclamación”, según informó la Casa Blanca.
El gobierno acusa a la universidad de no “reportar completamente los registros disciplinarios de sus estudiantes extranjeros” y de no supervisarlos seriamente, además de no intervenir el antisemitismo en el campus y de “priorizar” las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). Estas críticas formaron parte del comunicado oficial en el que la Casa Blanca también advirtió sobre los supuestos “preocupantes vínculos con el extranjero y radicalismo” de Harvard.
La disputa se remontó al 22 de mayo, cuando el Departamento de Seguridad Interior (DHS) había anunciado la intención de retirar a Harvard el acceso a los programas de visas para estudiantes internacionales. En respuesta, la universidad presentó una demanda contra el gobierno y pidió la suspensión de la medida, calificándola de “violación descarada” de la ley al bloquear la matriculación de alumnos foráneos. Horas después de la demanda, una jueza emitió una orden de restricción temporal que frenó la decisión del DHS.
Desde la Casa Blanca, se afirmó que Harvard no ha hecho lo suficiente para combatir el antisemitismo ni para cambiar sus políticas de admisión y contratación, señalando además que la universidad es “la principal institución académica en el extranjero para los funcionarios del Partido Comunista Chino” y mencionando que la hija del presidente Xi Jinping estudió allí en la década de 2010. El comunicado arremetió contra las acciones de los activistas pro palestinos en el campus y denunció supuestas discriminaciones a puntos de vista conservadores.
Harvard, por su parte, rechazó de inmediato la proclamación y la consideró “otra represalia ilegal tomada por la Administración, que viola los derechos de Harvard amparados por la Primera Enmienda”. Aseguró que ha implementado medidas para enfrentar el antisemitismo y acusó al gobierno de intentar regular las “condiciones intelectuales” de la institución. “Harvard seguirá protegiendo a sus estudiantes internacionales”, añadió un portavoz universitario.
La universidad cuenta con alrededor de 6.800 estudiantes extranjeros, cifra que equivale a más del 27 % de su matrícula en 2025. Además, Trump ordenó la congelación de 2.200 millones de dólares en subvenciones y 60 millones en contratos para Harvard, y revocó el estatus de exención fiscal que ahorró a la institución cerca de 158 millones de dólares en impuestos sobre propiedades durante 2023. Con un fondo patrimonial de 53.000 millones de dólares, Harvard posee recursos financieros que superan el PIB de más de 120 países, lo que le da fortaleza para afrontar presiones políticas y económicas.










