Las autoridades de salud advierten que la enfermedad sigue activa en varias zonas, con focos críticos en el oriente y sur del territorio, justo antes de la temporada de Semana Santa.
El Tolima atraviesa un preocupante panorama sanitario por cuenta de la fiebre amarilla. A la fecha, se han confirmado 158 casos y 62 fallecimientos asociados a esta enfermedad, lo que mantiene en alerta a las autoridades y refuerza los llamados a la prevención.
La secretaria de Salud del departamento, Katherine Rengifo, advirtió que los principales focos de contagio se ubican en el oriente del Tolima, especialmente en municipios como Villarrica, Cunday y Carmen de Apicalá, mientras que otras zonas como Icononzo permanecen bajo análisis epidemiológico.
“Tenemos foco en el oriente del Tolima enfatizando en municipios como Villarrica, Cunday, ingresa Carmen de Apicalá y estamos en estudio en Icononzo. Para el sur del Tolima lo que es Ataco, Chaparral, Rioblanco, Ataco y Planadas”, expresó.
En el sur del departamento, también se reporta presencia de la enfermedad en municipios como Ataco, Chaparral, Rioblanco y Planadas, lo que evidencia una expansión del riesgo en distintas subregiones.
La funcionaria insistió en que la fiebre amarilla sigue presente y que las condiciones del departamento favorecen su permanencia. “Acá el mensaje es claro: la fiebre amarilla no se ha ido, nuestro departamento tiene unas características ecológicas y demográficas que va a permanecer con la fiebre amarilla y por eso necesitamos crear la conciencia a los tolimenses de esas regiones. También lo que tiene que ver con San Antonio y Ortega”, manifestó.
El llamado principal de las autoridades está dirigido a la vacunación, especialmente en las zonas de mayor riesgo. “Si no se han colocado la vacuna contra la fiebre amarilla, por favor, acudamos a ponernos al día”, indicó Rengifo.
Otro punto que preocupa es la aparición de casos en visitantes que llegan sin inmunización. Según la secretaria, recientemente se registró la muerte de un turista que contrajo la enfermedad en el oriente del Tolima. “Es muy triste que sigamos viendo casos también de turistas que vienen. El último caso fue de un turista que vino a hacer unas adecuaciones en la casa de sus papás en el oriente del Tolima, se contagió y falleció. No podemos ver esto como una historia que no nos pueda suceder sino una realidad que está tocando a nuestro departamento. Acá los contagios que más hemos recibido son de Bogotá”, señaló.
De cara a la temporada de Semana Santa, las autoridades enfatizan en la necesidad de vacunarse con suficiente anticipación. “Cada vez está más cerca la Semana Santa y, desde luego, poder disfrutar ese espacio de esparcimiento, de oración, pero entender que si venimos a estos municipios sí o sí tener la vacuna contra la fiebre amarilla. De nada sirve vacunarme entrando al departamento porque no va a tener la protección. Lo mínimo son diez días antes de ingresar al territorio”, explicó.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía y a los turistas a tomar medidas preventivas ante el aumento de movilidad que se espera en los próximos días.










