Delegaciones de los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa se reunieron en Quito y definieron medidas prácticas en seguridad fronteriza, energía, comercio y cooperación judicial, con el compromiso de mantener el diálogo para afrontar “los desafíos comunes de la región”.
Las delegaciones de Colombia y Ecuador se sentaron este 6 de febrero en la capital ecuatoriana con el objetivo explícito de bajar la tensión diplomática y fijar mecanismos de trabajo conjunto en áreas sensibles para ambos países.
Según informó la Cancillería de Ecuador, las conversaciones se centraron en cuatro ejes principales: seguridad y control fronterizo, lucha contra el crimen organizado transnacional, cooperación energética y facilitar el comercio bilateral. Las partes acordaron coordinar acciones operativas y de inteligencia para reforzar el control en pasos fronterizos y combatir las redes que trafican drogas y armas en la región.
En materia energética las delegaciones revisaron el estado de la cooperación existente y establecieron mesas técnicas para avanzar en proyectos conjuntos y mecanismos de intercambio de información. Asimismo, se abrieron canales para mejorar la colaboración judicial, con el fin de agilizar investigaciones y procesos que involucren a actores transnacionales.
Los Gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro subrayaron la necesidad de mantener abiertas las vías de comunicación. En palabras oficiales, se comprometieron a “abordar los desafíos comunes de la región y superar las diferencias en el menor tiempo posible”.
La decisión de sentarse a negociar surgió en un contexto de tensiones recientes entre Bogotá y Quito; con los acuerdos de hoy ambas administraciones buscan evitar que esas diferencias escalen y, en cambio, convertir la frontera en un espacio de cooperación efectiva. Las delegaciones anunciaron además que se programarán reuniones técnicas y de seguimiento para verificar el cumplimiento de los compromisos y coordinar la implementación de las medidas pactadas.










